Finanzas de parejas??
Se han vertido ríos de tinta hablando del cómo y por qué gestionar la vida en pareja para tener una vida plena, emocionante y satisfactoria. He leído muchos consejos acerca de si tienes o no que guardarle secretos a tu pareja, como tenéis que poner puntos en común o consejos para “mantener” la pasión encendida.
Sin embargo no he leído mucho acerca de cómo tratar el controvertido tema del dinero cuando estas en una relación, y eso que la mayoría de relaciones tienen uno de sus mayores escollos en este punto. Personalmente he conocido muchas relaciones que parecían florecer, hasta que ciertas situaciones externas las obligaron a tomar decisiones que afectaban al dinero y/o a la expectativas de vida juntos y entonces comenzaban las tormentas… y ya sabemos que estas tormentas en alta mar muchas veces acaban con naves hundidas…Si no que se lo cuenten a la Armada Invencible, ¿no?
Yo aún no he encontrado cual es el secreto fundamental para evitar las tormentas en las relaciones de pareja, me temo; pero si he aprendido algunas cosas que hacen más probable la supervivencia de la pareja una vez llegadas esas tormentas.
«El primer aspecto a tener en cuenta en una pareja respecto al dinero son las expectativas y relación que mantenemos cada uno de los 2 con él. Esto que así formulado queda un poco raro, es muy sencillo y tiene que ver con los tipos psicológicos de relación con el dinero.
Tenemos que tener en cuenta que nosotros vamos a tener un tipo de relación con el dinero y nuestra pareja probablemente tenga otro diferente. Esto va a hacer que cuando tengamos que tomar una decisión drástica o afrontar una crisis, probablemente nuestras respuestas sean distintas, ni mejores, ni peores, simplemente distintas. Entender esta diferencia nos puede evitar muchos disgustos y “sorpresas”
Los tipos psicológicos que he conocido hasta ahora son:
- Ahorradores: personas que se sienten seguros y realizados preparándose para el futuro, a veces se preocupan tanto por guardar para el futuro que se olvidan de disfrutar el presente.
- Gastadores: el extremo opuesto, su solución es disfrutar del dinero que tienen ahora, porque el futuro es incierto y el presente intenso. Muchas veces afrontan las crisis personales gastando sin medida.
- Amasadores: Son personas que disfrutan teniendo poder sobre el dinero, a diferencia de los Ahorradores, no es tener para el futuro, sino poder mover el dinero y decidir sobre él lo que les hace sentir mejor.
- Evitadores: Como su nombre indica, evitan su relación con el dinero en la medida de lo posible, posponen las decisiones sobre el, o intentan traspasar la responsabilidad del mismo a terceras personas. Son felices si nunca tienen que tomar ninguna decisión de dinero, porque ellos normalmente no se consideran preparados.
- Monjes: Siguiendo la falsa idea de que el dinero pervierte, los monjes tratan de alejarse del dinero lo más posible. No sólo como los evitadores de las decisiones o conflictos con el, sino de su misma posesión ya que siempre esta la idea de que “no hay rico bueno”.
La relación con el dinero
Casi todo el mundo con el que he hablado sobre su relación con el dinero entra en uno de estos tipos de relación, quizá dos tipos que se entremezclan. Así que te invito lector a que hagas una reflexión sobre a que tipo perteneces tú y a que tipo pertenece tu pareja… y probablemente esto te ayudará a comprender algunos de los conflictos que habéis tenido como pareja.

En resumen, dos puntos fundamentales:
. ¿Cómo nos relacionamos cada uno con el dinero?
. Planificar juntos nuestros gastos comunes y nuestro ahorro al principio de cada mes.
Sencillo ¿verdad?
Pues nada, adelante y os deseo mucha suerte en vuestra relación, confiando en que el dinero ya no sea una sombra en la misma, sino un aliado en vuestra aventura.
Sobre el autor de este post:

Israel Pardo, autor del blog www.israelpardo.com.
Experto en Finanzas personales y Emprendimiento, ha creado el «Entrenamiento Financiero» que permite cumplir sueños y hacer que las finanzas sean fáciles y divertidas. Ayuda a trabajadores por cuenta propia y ajena a redefinir su vida financiera y hacer realidad sus objetivos.


