Pirámides…¿Únicamente en Egipto?

Hola a tod@s.

En esta época en la que los más afortunados (o los que mejor planificaron) viajarán a otras tierras para disfrutar de unos días de relax, me ha hecho pensar en uno de los viajes que tengo en mi lista de “viajes imprescindibles”. Junto a destinos tan espectaculares como el “Perito Moreno” en la Patagonia argentina, o la zona de la Columbia Británica, en el Oeste de Canadá, tengo previsto un viaje a Egipto, con el único de objetivo de ver las famosas pirámides. Si, me hace ilusión meterme en el túnel de bajada hasta el sarcófago central.

Es entonces cuando, animado por la cantidad de noticias que me llegan al respecto, no puedo más que plantearme que no hace falta ir tan lejos para ver pirámides todavía más grandes que las del desierto junto a El Cairo. Aquí nos estamos metiendo en otro túnel que está más cuesta abajo todavía.

No, no me refiero a esa obra maestra por la que metieron en la cárcel al famoso Bernard Madoff (hay que reconocerle el mérito como estafador, ya que consiguió timar 50.000 millones de dólares)
Me estoy refiriendo a las pirámides que el propio gobierno o las comunidades autónomas están montando.

Estas “obras de ingeniería”, en este caso financiera, llevarán a la ruina a más de uno, sin dudarlo; y habría que analizar todo esto en perspectiva, empezando por otras pirámides más pequeñas:
Hace menos de un año salió la última resolución del caso Afinsa, Fórum Filatélico y Arte y Naturaleza, donde se ha dado por hecho que los afectados no cobrarían más que lo que se consiguiese sacar tras vender los activos de las empresas. Algunos se atrevieron a pedir que respondiera el Fondo de Garantía de Depósitos (FDG) que para aquel entonces garantizaba hasta 20.000€ por cliente de cualquier entidad que quebrase.
¿Os habéis fijado que lo de “entidad” está en negrita? CLARO, porque para estar cubierto por el FDG has de haber depositado su dinero en una entidad; en fin, un banco, una caja, una agencia de valores…
Si el incauto “inversor” no se informó de eso tan sencillo, por la codicia de ganar un 6% “garantizado”, ahora solo tiene derecho a reclamar, pero desde luego, no a indemnización.

Más adelante llegó Nueva Rumasa, con una rentabilidad garantizada del 10% en su primera emisión de pagarés, respaldados por un tesoro de valor incalculable, como rezaba su publicidad. La verdad es que el valor que ejercía de garantía en la inversión en pagarés eran unas bodegas de Brandy de Jerez con más de 200 años de antigüedad, y el adjetivo “incalculable” era porque dicha partida de Coñac viejo no se había tasado jamás.
Yo, sin tener conocimiento de finanzas, creo que me hubiera alejado para ver la cosa en perspectiva, pudiendo llegar a la conclusión de que si el señor Ruiz Mateos podía haber pedido dinero a los bancos a un (por ejemplo) 8% de interés, y no se lo habían querido prestar, ¿Por qué le iba yo a prestar dinero a un 10%? Esto tenía que explotar sí o sí, y así lo manifestaba en el capítulo “El túnel de la risa” de mi libro “Finanzas para un tonto”, donde el personaje se encuentra con un señor vestido de Superman que le quiere vender cosas raras.

Bueno, pues estos ejemplos solo son el aperitivo. Las siguientes pirámides (alguna ya ha empezado a resquebrajarse) las están construyendo las comunidades autónomas.
Sí, me refiero a los Bonos “Patrióticos”. Tenemos “Bonos Butifarra”, “Bonos Paella”, “Bonos Gazpacho”, “Bonos…DE TODO TIPO !!!
Bien, pues estas comunidades que necesitaban liquidez para pagar nóminas y demás gastos han comenzado a devolver el dinero de los primeros inversores con las aportaciones de los siguientes. ¿Os suena?
Primera cosa: A Maddof lo metieron en la cárcel por hacer eso, y por lo visto, si lo hace el gobierno regional no pasa nada.
Segundo punto a tener en cuenta: Mientras la base de la pirámide se nutra con nuevas aportaciones no tenemos nada que temer.

¿Problema? Ya se están rompiendo algunas. La última emisión de “Bonos Paella” no se ha suscrito en su totalidad, y…¿ahora como devolvemos la pasta a los últimos que compraron? Aquí está la noticia de lo que proponen, de paso que reconocen que con unos pagaban a los otros.
No pasa nada. Si el gobierno de turno no consigue devolver el dinero podemos vender sus activos, y convertirnos en dueños de una torre de la Sagrada Familia o de un tramo de escaleras de la Giralda. Bien, pues como eso no es muy lógico, ¿qué haremos?
Además, algunos exigen que les dejen continuar construyendo su figura geométrica de dividendos. Léedlo aquí.

Bueno, bueno bueno, el tema es que junto a la de Kefrén y Micerino hay la de verdad, la grande, la pirámide de Keops: ¡¡¡ EL SISTEMA DE PENSIONES !!!
No quiero dar ideas, pero quizás algún día un ciudadano modelo que haya contribuido siempre a la Seguridad Social con sus correspondientes pagos mensuales, que además coincida que jamás ha cobrado del paro, y que para colmo, nunca se pone enfermo (por supuesto, si es autónomo) con lo cual no consume recursos de la bolsa que entre todos llenamos…se decida a denunciar al gobierno, que no va a poder mantener el sistema de pensiones y nos dejan que sigamos aportando a un sistema que no es recíproco, sino compensatorio.

Quizás sería buena idea empezar a formar a los niños en la escuela para que puedan tomar decisiones en la planificación de su futuro, para después darles la opción de crearse su propia Seguridad Social y no dejarles que continuasen poniendo dinero en la base de la pirámide, que cada vez es más estrecha que la cúspide (que para lo que entiendo de geometría, no se aguanta de pie mucho tiempo)

Quizás os interese leer este post pasado, de este verano, para extender la explicación. Mientras tanto, seguiremos aportando capital a “Egipto”.

P.D. Mientras tanto, la banca…AYUDANDO.

Salu2

Juan Marín Pozo

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About The Author

juanmarinpozo

Nacido en Girona el año 1970, emprendedor y buen comunicador. Después de más de 15 años siendo un empresario tradicional, descubrió el mundo de las finanzas personales y comenzó una andadura de aprendizaje hablando con economistas, banqueros y escritores. Hoy, se considera a sí mismo un “Psicoterapeuta Financiero”, ya que evalúa las necesidades de las personas y después trabaja para generar un cambio en ellas. Su libro “Finanzas para un tonto”, da una cultura suficiente para tomar decisiones correctas con nuestro dinero. Ayuda a personas normales a salir de la crisis y a tener un futuro económico próspero.

7 Comments

  • Jaume Martorell

    21 diciembre, 2011

    Además de que son hechos consumados, me encanta como lo explicas Juan. Un saludo

    • Juan Marin Pozo

      22 diciembre, 2011

      Gracias por tus comentarios, Jaume. Seguimos en la brecha.
      Salu2

  • jcabrillana

    22 diciembre, 2011

    Yo que he estado en Egipto y he bajado a las entrañas de tres pirámides, no puedo más que como mínimo sorprenderme al ver que existen otras igualmente expectaculares, pero eso sí, algo más peligrosas y que curiosamente no vienen en ningún pack de viaje, no hay guia ni manual y si “caemos” en sus entrañas puede que cuando salgamos no seamos los mismos (desgraciadamente). Es triste como se ha devaluado esta figura geométrica cara convertirse en una punta de flecha que se clava en nuestro bolsillo arruinándonos por falta de “un guia turístico” Grácias Juan por este post.

  • E. Fernandez

    22 diciembre, 2011

    Felicidades!!!!!
    Muy didáctico.

    Bon Nadal.

  • Martin Plaza

    22 diciembre, 2011

    Gracias por este comentario.Necesitamos que nuestros hijos aprendan a planificar su futuro financiero para obtener su independencia económica cuanto antes, cosa que nosotros no hemos sabido hacer

  • david

    22 diciembre, 2011

    La gravedad de asunto no tiene fin. Son una banda de piratas estos políticos. Mientras el 80% de la población no entiende sobre estos temas, gracias a la poca cultura que tenemos en este nuestro país. Como lograr una solución mejor que empezar por uno mismo…. Gracias Juan Marin Pozo, se aprende mucho un abrazo