Has pagado sin darte cuenta
Cuando unes vivir en una sociedad consumista con los métodos «pago-fácil» del sistema bancario…. ¡Tienes un problema! Y es que las tarjetas «Contact-Less» ha llegado para quedarse durante un buen tiempo.
Hola a tod@s, pero en especial a ti, porque para ti escribí el post de hoy.
En alguna ocasión he escrito sobre los distintos medios de pago que los ciudadanos tenemos a nuestro alcance, y hoy escribo sobre otro que supone echar más leña al fuego del gasto.
«En España circulan 52 millones de tarjetas de crédito y otros 26 millones de débito. Y eso supone que tocamos a casi dos tarjetas por habitante. ¿Eso es bueno o es malo?» Bueno, como siempre digo, las tarjetas no son más que herramientas que no suponen ningún peligro para nuestro bolsillo si las sabemos utilizar.»
¿Cómo funcionan las tarjetas «Contact-Less»?
Tan solo hace falta entender alguna palabra en inglés para saber que «Contact-Less» quiere decir «Sin contacto». Así que si aplicamos eso a las tarjetas de crédito o débito, ya sabemos cómo funcionan.
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El funcionamiento de este tipo de tarjetas tiene dos variantes, diferenciadas por una única variable; si el pago es mayor o menor de 20€.
Si el pago es menor de 20€:
- El comerciante teclea el importe de la operación en TPV
- El cliente acerca la tarjeta al TPV
- Se imprime una copia de la operación para el comercio, automáticamente
Si el pago es mayor de 20€:
- El comerciante teclea el importe de la operación en TPV
- El cliente acerca la tarjeta al TPV
- El cliente teclea en el TPV el PIN de su tarjeta para validar la compra
- Se imprime una copia de la operación para el comercio, automáticamente

Una curiosidad: En EEUU y el Reino Unido está ocurriendo lo contrario que en España: El número de tarjetas de crédito ha descendido radicalmente en los últimos años.
¿Casualidad, o tendrá algo que ver la mayor cultura financiera de esos países?
Seguridad en el «Contact-Less»
La seguridad es algo que los bancos dicen que no se ha perdido con estos sistemas, pero a un servidor (debo ser muy simple para pensar esto) me parece que cualquier tarjeta de crédito o débito para la que no se me pide un código de autorización es más sensible a los robos o estafas.
Tan solo hay que ver lo que se le ha ocurrido a algún «espabilao»:
Las tarjetas de crédito no son ni buenas ni malas. El problema es que como «herramienta peligrosa» deberían llevar un libro de instrucciones para no hacernos daño [/su_note]

