Fondo de objetivos concretos

¿Para cuándo necesitará su dinero?
¿Os parece una pregunta sencilla? Sí, lo es; pero esta es la pregunta que nunca te hace el señor del banco o de la aseguradora cuando le dices que quieres contratar un producto de ahorro o inversión.

Hola a tod@s.
Una vez cubierto el fondo de “tranquilidad” (al que hasta hace poco llamaba “fondo de emergencia” y del cual podéis ver una explicación aquí), es posible que tengamos un objetivo para un plazo determinado. Es lo que los expertos llaman “fondo de objetivos concretos”.

Creo que es más fácil hacerlo que explicarlo, pero lo intentaré, dejando claro que lo primero que debes tener para conseguir tu objetivo es una disciplina adecuada y a prueba de tentaciones.

Un ejemplo de objetivo concreto:
Una pareja tienen previsto cambiar el coche dentro de cinco años, porque el que tienen actualmente lo han acabado de pagar justo ahora y estiman una “vida” a ese vehículo de un lustro.

  • Primeramente han de calcular (y estaría bien consultar a un profesional, en un concesionario de coches de ocasión, por ejemplo) cuanto dinero les darán por su vehículo usado dentro de cinco años.
  • Ahora, porque la prudencia es muy buena consejera en temas de dinero, deberían “tirar para abajo” y pensar que quizás no les den tanto como han calculado, llegado el momento. Así, si se calcula que su coche tendrá un valor estimado de 5.000€ deberían pensar que como mucho les diesen 4.000€, reduciendo un 20% su posible precio.
  • Llega el momento de empezar a pensar qué tipo de coche será el ideal para sus circunstancias, y que presupuesto podrán manejar llegado el momento. Supongamos que necesitan un monovolumen y que el precio máximo al que pueden aspirar será de 25.000€ aproximadamente.
  • Restamos los 4.000€ que nos darán por nuestro viejo coche a esos 25.000€ que costará el nuevo. Eso nos da una necesidad de ahorro de 21.000€ en los próximos cinco años.
  • Dividimos 21.000€ entre 60 meses y ya sabemos cuanto debemos ahorrar cada mes, que serán exactamente 350.00€.
Como véis es sencillo, y eso nos evitará tener que financiar el coche a un tipo de interés que puede rondar entre el 9 y el 12 por ciento aproximadamente, según la financiera.
El problema de todo esto es que quizás nos engañemos a nosotros mismos y nos digamos que no somos capaces de ahorrar esta cantidad cada mes, pero en cambio no tendríamos más remedio que pagar 446€/mes si financiásemos la compra, y todo por no haber planificado.
Primera regla a tener en cuenta: Si no eres capaz de ahorrar 350€ por ti mismo, no te metas en un préstamo de 446€.
Segunda regla: Olvídate de aparentar y si no puedes llevar un coche caro, confórmate con uno más barato, o enfócate en la solución, que sería ganar más dinero.
Por cierto, el otro día hablé con una pareja que disponían de 30.000€ para gastarse en un coche, pero les aconsejé ser prudentes y mirar coches de ocasión o de “Km 0”, para no descapitalizarse, pues no era el mejor momento, basado en su situación.
Él lo entendió, pero ella me respondió con un “a mí es que me gusta estrenar mi coche”.
Reconozco que contra eso no se puede luchar. Yo planteo alternativas o soluciones económico-financieras, pero contra estos intangibles que son los gustos o sentimientos…
Y para acabar, y antes de que alguien me escriba recordándome que yo soy enemigo de pagar las cosas al contado, recordad el “suma-resta” del que yo hablo en mi primer libro Finanzas para un tonto, donde explico que no se debe liquidar, por ejemplo, una hipoteca, ya que siendo un préstamo a un 3,5% (media de las hipotecas) y siendo un producto de largo plazo, mi dinero debería trabajar paralelamente a una rentabilidad probable de un 10%-12% y resultaría ese “suma-resta” a mi favor.
Por el contrario, en este caso de la compra de un coche, mi inversión debería darme una rentabilidad media de más del 9%-12% en cinco años, y eso, aunque posible, sería jugarse la pasta, y resultaría en un “suma-resta” en mi contra, probablemente.
Así, ten en cuenta este post antes de decidir si pagas algo al contado o lo financias, pero no compres por impulso, como escribí hace unas semanas en este post:
http://juanmarinpozo.com/compra-por-impulso-o-por-coherencia/
Os dejo aquí un video espléndido para otro ejemplo de objetivo concreto: Las vacaciones.

Salu2

Sobre el autor de este post:

Juan Marín PozoJuan Marín Pozo es pionero en España  en la utilización de la "Psicoterapia Financiera". Es socio fundador del blog www.juanmarinpozo.com, donde comparte técnicas, ideas y recursos en finanzas personales y economía doméstica.
Es autor del juego "MoneyLand", con el que aprenderás a ahorrar y acumular dinero (www.moneylandeljuego.com), autor del libro "Finanzas para un tonto" y ha impartido múltiples conferencias a nivel internacional sobre finanzas personales y emprendimiento.

Si quieres aprender a ahorrar, a invertir, a conocer nuevas fuentes de ingreso; en definitiva, si buscas el camino para ser financieramente libre...¡¡este es tu blog!!

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About The Author

juanmarinpozo

Nacido en Girona el año 1970, emprendedor y buen comunicador. Después de más de 15 años siendo un empresario tradicional, descubrió el mundo de las finanzas personales y comenzó una andadura de aprendizaje hablando con economistas, banqueros y escritores. Hoy, se considera a sí mismo un “Psicoterapeuta Financiero”, ya que evalúa las necesidades de las personas y después trabaja para generar un cambio en ellas. Su libro “Finanzas para un tonto”, da una cultura suficiente para tomar decisiones correctas con nuestro dinero. Ayuda a personas normales a salir de la crisis y a tener un futuro económico próspero.

4 Comments

  • Martin

    11 Diciembre, 2012

    Las compras por impulso o emocionales hacen mucho daño a nuestra economía . Es mejor como tú dices en tu post pensar antes de realizar cualquier compra importante y tener muy claro cuales son nuestras necesidades sin tener en cuenta nuestras emociones.
    Un saludo

    • juanmarinpozo

      11 Diciembre, 2012

      Tienes razón, Martín.
      Por eso en las finanzas debemos dejar de lado nuestras emociones y tomar nuestras decisiones basadas en datos, sencillamente. Pero…esa tele de plasma me gusta tanto…
      😉